APAF-Madrid (Asociación Profesional de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid)

Salud Laboral

Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas

 La última Evaluación de Riesgos Laborales para los Agentes Forestales estableció como riesgo las agresiones derivadas del trato directo con ciudadanos. Como medida preventiva establece elaborar un Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas.

Puedes descargarte aquí el Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas de los Agentes del Medio Natural de Extremadura.

ÍNDICE

PAUTAS DE ACTUACIÓN PARA LA PREVENCIÓN DE LAS AGRESIONES

PAUTAS DE ACTUACIÓN PARA EL AGENTE AGREDIDO

PATRULLA E INSPECCIÓN

PAUTAS DE ACTUACIÓN EN CONTROL DE CAZADORES

1º Aproximación al lugar de la posible infracción y comprobación de los hechos

2º Contacto con el cazador y modo de actuar

3º Código 10

 Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas

 PAUTAS DE ACTUACIÓN PARA LA PREVENCIÓN DE LAS AGRESIONES

En caso de que estimemos que nuestra integridad física se encuentra en peligro, es aconsejable seguir determinadas pautas para reducir el riesgo de ser agredido. Se trata de adquirir y consolidar hábitos de seguridad en el lugar de trabajo.

Los consejos que se ofrecen a continuación son acciones simples y precauciones generales, no suficientes por sí mismas, sino complementarias a otras actuaciones y medidas.

Es posible que no se estimen viables todas estas pautas, se pueden adoptar aquellas que sean coherentes con nuestro carácter y estilo de vida o que nos resulten más cómodas.

Algunos de los comportamientos y actitudes recomendables ante situaciones de violencia contra nuestra persona son:

  • Informar a todas las personas que se considere necesario, de modo que estén preparadas para detectar situaciones de riesgo / agresiones y pedir ayuda o prestarla en caso necesario.
  • Si la organización del trabajo lo permite, es conveniente minimizar las ocasiones de trabajo en solitario.
  • Intentar una detección precoz de las riesgo situaciones de riesgo, es decir, tratar de reconocer los primeros signos de peligro o las señales que preceden a los actos violentos.

Las señales de riesgo potencial de violencia se pueden percibirá través del lenguaje verbal, pero sobre todo, del no verbal:

A nivel verbal: insultos, amenazas más o menos explícitas, etc.

A nivel no verbal: contracción de músculos de la cara o expresión facial tensa, puños apretados, mirada fija, señalar con el dedo, cambios de postura rápidos y sin finalidad concreta, tono de voz alto, etc.

Una vez detectado un peligro, generalmente la primera opción y la más segura es evitar la situación, alejarse o huir, no permanecer en un lugar que quedemos expuestos al ataque. Conviene buscar una zona segura (por ejemplo desplazarse a un lugar donde haya más personas) intentando no llamar la atención.

  • ANTE UNA AMENAZA SUTIL, QUE NO SEA EXPLÍCITA, lo mejor es no darse por aludido pues ello aumenta la probabilidad de que el potencial agresor efectúe finalmente un ataque directo.
  • EN CASO DE VIOLENCIA VERBAL EXPLÍCITA Y DIRECTA, se recomienda, en principio, no responder a las provocaciones y permanecer sin sobresaltarse (o al menos aparentarlo) Para ello puede utilizarse una técnica asertiva denominada BANCO DE NIEBLA que consiste básicamente en aguantar la situación y dejar que la persona se desahogue, sin desafiarla. Este comportamiento requiere el control de las reacciones emocionales, para lo que es necesario poseer ciertas habilidades de autocontrol y de manejo de la tensión.

Sólo si la situación lo permite y el potencial agresor tiene cierto grado de receptividad, se puede intentar dialogar de forma asertiva o negociar.

Las conductas que se analizan a continuación pueden ayudar a que el interlocutor esté más receptivo ante nuestra palabras y razonamientos y aumentan la probabilidad de poder apaciguarlo o reconducirlo hacia un estado emocional más tranquilo.

El primer paso sería hacer un esfuerzo por comprender la conducta del individuo y empatizar con él (ponerse en lugar de sus sentimientos y emociones). Para ello, podemos escuchar activamente sus argumentos, demostrándole tanto con nuestro lenguaje verbal como no verbal, que le entendemos. La escucha activa, además, suele facilitar la liberación de la tensión emocional del potencial agresor.

Intentar no llevarle directamente la contraria: evitar discutir sus ideas y razones, no criticar su comportamiento, no restar importancia a sus quejas o críticas, etc.

Si es posible, se puede intentar hacer ver a la persona las consecuencias que podrían derivarse de sus acciones (es decir, fomentar el que tome conciencia de las implicaciones de sus actos), pero sin decirle lo que debe hacer.

Buscar puntos básicos de acuerdo y alianzas sencillas.

Recalcar que, en caso de que el individuo esté muy alterado o tenga un ataque de cólera, de nada sirve intentar hablar o razonar con él, en ese estado no puede procesar la información, ni está en disposición de utilizar la lógica.

Si nos encontramos ante un agresor que se crece cuando la otra persona no se defiende (la pasividad o el miedo de la víctima aumenta su violencia verbal) pero sin embargo la probabilidad final de agresión física es mínima, existe la opción de requerirle con firmeza que se calme o responderle en su mismo tono siempre evitando usar amenazas, coacciones o insultos.

Es importante saber que determinados factores de nuestro lenguaje no verbal pueden actuar como desencadenantes de una agresión y otros como inhibidores de ésta. A continuación se enumeran algunos de ellos:

DESENCADENANTES DE LA AGRESIÓN

En general puede actuar como tal cualquier gesto o señal que pueda interpretarse como desafío, hostilidad o amenaza. Es recomendable evitar:

  • Miradas excesivamente fijas, que pueden percibirse como increpantes, hostiles o provocadoras. Es decir, no es recomendable mantener un contacto visual prolongado.
  • Tono de voz elevado. Sin embargo, sí está indicado que el tono sea firme y convincente.
  • Señalar con el dedo, lo que puede interpretarse como un gesto acusatorio.

POSIBLES INHIBIDORES DE LA AGRESIÓN

Para disminuir la probabilidad de agresión se aconseja:

  • Articular las palabras de forma clara, segura y sin titubeos.
  • Sostener un ritmo tranquilo y pausado en el discurso.
  • Mantener el cuerpo erguido pero relajado, es decir, postura segura, pero no altiva. Existen estudios que demuestran que uno de los factores que influye a la hora de que el agresor escoja a su victima es el aspecto corporal. Por ejemplo, una posición de hombros caídos, mirada baja, etc. da apariencia de inseguridad, lo que aumenta la probabilidad de ser escogida como víctima.

En resumen, teniendo en cuenta los preceptos del lenguaje corporal, lo más adecuado suele ser la adopción de un estilo de respuesta asertivo (hablar fluidamente, gestos firmes, postura erecta, etc.) y evitar un estilo pasivo (ojos mirando hacia abajo, vacilaciones, voz baja, postura hundida, etc.) o agresivo.

Fuente: Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas de los Agentes del Medio Natural de Extremadura

 

 PAUTAS DE ACTUACIÓN PARA EL AGENTE AGREDIDO

1. Situación de agresión física / Verbal. Solicitud de ayuda

En la medida que las circunstancias lo permitan, se advertirá al agresor/a de lo inadecuado de su comportamiento y de las consecuencias que su proceder le puede acarrear. El auxilio y presencia de los compañeros u otras personas cercanas servirá en un primer momento para contener y/o acabar con la situación de violencia, además de que puedan actuar como testigos de los hechos si ello fuera preciso. En último extremo responderá exclusivamente mediante el empleo de medios de legítima defensa y solicitará ayuda.

La tipología de infracciones que con mayor frecuencia ocurren es la siguiente:

Delitos y faltas contra la integridad: Agresiones físicas, y lesiones.

Delitos y faltas contra la libertad: amenazas y coacciones.

Delitos y faltas contra el honor: injurias e insultos.

Delitos y faltas contra el patrimonio.

2. Comunicación urgente a la Guardia Civil o Policia Local.

Si a pesar de los intentos de disuadir al agresor, la situación de violencia o agresión persista, a juicio del trabajador se procederá a avisar a la Guardia Civil y se solicitará que se persone urgentemente en el lugar donde se desarrollan los hechos para acabar con esta situación.

3. Traslado al Servicio de Medicina Ambulatoria o Urgencias y documentación de lesiones.

En el caso de que se pueda presuponer la existencia de lesiones, el agente agredido, siempre que sea posible acompañado de un compañero, se dirigirá a recibir asistencia sanitaria, donde solicitará el correspondiente informe o parte de lesiones.

En caso de ser necesaria la incapacidad laboral se tramitará como accidente laboral.

4. Comunicación oficial del incidente.

Se pasará a notificar el hecho al Servicio Prevención de Riesgos Laborales, a través de la Jefatura del Cuerpo de Agentes Forestales.

Sin perjuicio de la comunicación oral inmediata de los hechos acaecidos al inmediato superior, con el fin de adoptar las medidas oportunas.

5. Denuncia ante el órgano competente.

El trabajador afectado, si lo ve oportuno formulará la correspondiente denuncia.

Existen dos formas de poner en conocimiento los hechos constitutivos de la agresión, bien de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, bien del Ministerio Fiscal, Tribunal competente o Juzgado de Instrucción.

La Jefatura del Cuerpo deberá comunicarlo a los Servicios Jurídicos en cumplimiento del artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

6. Medidas de apoyo inmediato al agente agredido.

La Jefatura del Cuerpo propondrá iniciativas que permitan dar protección al agredido, garantizando la seguridad de éste y la normalización de su actividad profesional. Estas medidas se podrían concretar en cambiar de zona de trabajo, vigilancia en pareja...

7. Apoyo psicológico.

El impacto de un incidente violento es muy variable, dependiendo de la naturaleza y gravedad del mismo y de quién haya sido el sujeto pasivo. En determinados casos, las situaciones de violencia generan una serie de consecuencias sobre el trabajador y sobre los compañeros que es preciso tratar.

Las consecuencias pueden manifestarse en sentimientos de cólera o ira, en una desconfianza general frente a personas extrañas, en ataques de pánico y ansiedad, conectados al miedo de que la situación violenta pueda volver a producirse. Se pueden dar sentimientos de indefensión, aislamiento, vulnerabilidad y culpabilidad.

Todo ello puede afectar no sólo a la vida laboral sino también a la personal. Por ello es importante dar una respuesta rápida y profesional que permita ayudar a recobrarse del posible trauma.

Este apoyo debe ser tanto a corto plazo (lo más inmediatamente posible al acontecimiento de violencia) como a largo plazo.

8. Apoyo jurídico.

Cuando el Agente afectado se vea incurso en un proceso judicial, en virtud del desempeño de su cargo ó en cumplimiento de una orden de la autoridad competente, tendrá derecho a ser asistido por un Letrado de los Servicios Jurídicos de la Comunidad de Madrid.

9. Registro de incidentes y agresiones

Se debe llevar a cabo un Registro sobre los incidentes y las agresiones sufridas por los Agentes Forestales. Para ello, el agente agredido deberá cumplimentar una hoja de Registro de Agresiones (Descárgate aquí el Anexo II del Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas de los Agentes del Medio Natural de Extremadura)

Todos los casos se registrarán en una base de datos de agresiones creada a tal fin, que servirá para analizar los índices estadísticos correspondientes a los datos de incidentes y/o agresiones y para la confección de un mapa de riesgos.

Fuente: Protocolo de actuación frente a situaciones conflictivas de los Agentes del Medio Natural de Extremadura

 

 PATRULLA E INSPECCIÓN –SERVICIOS HABITUALES SIN ALTO RIESGO

PROCEDIMIENTO

Respecto a la forma de realizar los servicios en el ámbito de las funciones de policía, vigilancia e inspección, en general se realizarán siempre en patrullas de mínimo dos agentes.

No entran dentro de este procedimiento de seguridad las relaciones de cercanía al administrado o ciudadano ni las contempladas en protección civil, apoyos técnicos, y otros procedimientos administrativos.

CONCEPTOS BÁSICOS DE SEGURIDAD.

• Independientemente que formen pareja habitual o no, al comienzo de los servicios se tendrá claro que rol adoptará cada uno de los agentes en la interacción con el ciudadano. Uno es el que habla y actúa, y el otro es el que le protege y le da cobertura.

• En cualquier actuación de pareja, las decisiones han de ser consensuadas, ya que la dotación es responsable de sus actos en conjunto. No dirigirse al compañero por el nombre.

Nunca se ha de dar nada por seguro. La presunción de comportamiento y en especial de documentaciones, puede llevar a situaciones falsas.

• Siempre hay dependencia del compañero en toda intervención.

• Siempre ha de mantenerse la distancia de seguridad. Como mínimo, la longitud del brazo del interlocutor.

• Hay que ser firme pero comprensivo. La persona que se intenta parar, identificar o interpelar ha de saber lo que se propone el agente, y tiene que saber que piensa hacerlo de la forma mas cómoda para los dos.

• Tratar de usted/caballero/señora al ciudadano. Evitar los reproches personales o juicios de valor hacia este, y en todo caso limitarse a mencionar cuál es la conducta errónea.

• El control de cualquier incidente ha de estar en manos del agente; Eso debe notarse en su forma de hablar y proceder. Se ha de evitar la rectificación constante de decisiones.

• Los procedimientos expuestos a continuación tienen como objetivo hacer consistente el comportamiento corporal con el correcto y eficaz empleo de la fuerza verbal y la advertencia.

PARADA DE UNA PERSONA A PIE

Llevada a cabo por una patrulla compuesta por dos agentes.

• El agente más cercano a la persona que se pretende parar debe acercarse situándose a la distancia de seguridad, en un ángulo de 30 a 45 grados, a la izquierda del interpelado (derecha del agente) cuando el agente es diestro. Considerar el caso alternativo.

• El otro agente debe ponerse detrás del compañero, desplazado unos dos metros a la izquierda del primer agente. Su misión es hacer segura la intervención del primer agente, observando todos los movimientos del interpelado.

• El primer agente saludará a la persona parada y le solicitará la documentación de forma clara y correcta, explicando los motivos por los cuales se la pide.

• El documento ha de cogerse con la mano izquierda. Al mismo tiempo el agente ha de retroceder para su comprobación; mientras se mantiene el brazo derecho extendido a lo largo del cuerpo.

• El agente ha de comprobar el documento sin agachar la cabeza, manteniendo dentro del ángulo de visión los posibles movimientos de la persona parada. Si es necesario podrá por seguridad comprobarlo dentro del vehículo.

• Una vez controlada la situación, el agente que ha actuado hasta ahora se encargará del resto de los trámites: extender la denuncia, levantar un acta, etc., continuando el otro agente su misión de cubrir la acción del agente actuante.

 Llevada a cabo por un solo agente.

El agente actuante hará la aproximación al ciudadano como en el caso anterior, pero además, después de saludar y manteniendo la distancia de seguridad, si el lugar lo permite se le pide al individuo que se ponga cerca de un obstáculo fijo (árbol, pared, vehículo).

PARADA DE UN GRUPO DE PERSONAS A PIE

• Los agentes han de aproximarse al grupo procurando dejar su espalda libre; es decir, deben evitar ser rodeados y cortar los posibles puntos de huida.

• Hay que parar a los individuos contra un obstáculo (pared, vehículo, etc.), de forma que se facilite la vigilancia de conjunto y se evite la dispersión.

• El agente que interviene debe solicitar la documentación, con órdenes claras y concretas, explicando los motivos de su demanda.

• El control del líder, si es que lo hay, ha de ser el objetivo principal. Se elegirá a otra persona solo si el líder está muy alterado.

• El agente no se dirigirá a recoger las documentaciones; serán los interpelados quienes hagan la entrega, por turnos, desde la distancia de seguridad que ha de marcar el agente. Una alternativa a la entrega personal de la documentación es que todos los componentes del grupo hagan la entrega a uno de sus integrantes, y este al agente. En este caso puede ser interesante dar protagonismo al más débil del grupo (menos potencial de respuesta agresiva).

• Con todas las documentaciones, el agente actuante retrocederá dos pasos para hacer la comprobación, pudiendo optar según la situación por hacerlo en el interior del vehículo.

FORMA DE ACERCARSE A UN VEHÍCULO DETENIDO

• En caso de actuar en pareja, siempre han de acercarse los dos agentes. El agente que conduce nunca se queda en el coche patrulla.

• El agente que interviene ha de acercarse a la ventana del conductor haciendo una rápida observación de quien o que es lo que hay en el interior del vehículo. Ha de situarse en la zona de peligrosidad relativa (entre la puerta delantera y la trasera y ha de respetar la distancia de seguridad)

• El agente ha de solicitar al conductor que pare el motor.

• El agente que refuerza ha de colocarse en la parte lateral posterior derecha del vehículo, a una distancia desde donde pueda observar todos los movimientos de los ocupantes.

• El agente interviniente saludará y solicitará la documentación de forma clara, concreta y correcta.

• Nunca hay que inclinarse para hablar con el conductor ni apoyarse en ninguna parte del vehículo.

• Los agentes no han de colocarse nunca delante ni detrás del vehículo detenido en ninguna situación, por muy normal que parezca.

• En el caso que se trate de motocicletas, el agente que actúa ha de colocarse ligeramente detrás del conductor, de forma que este tenga que mantener el dialogo con el agente en una posición entregirada. El agente que cubre la acción no ha de cambiar su posición ni su función.

• En paradas nocturnas se le indicará al conductor que encienda la luz interior del vehículo.

PRECAUCIONES

Indicadores de que la situación no se puede manejar dentro de estos parámetros y pasa a ser de alto riesgo:

• Las personas que, a la vez que gritan, intentan empujar al agente.

• Las personas que gesticulan de forma agresiva.

• Las personas que dicen que tienen un arma y no estamos en una situación en la que este hecho sea apropiado (no se trata de actividad cinegética).

• Las personas sobre las cuales el agente tiene la certeza de que ha cometido un acto delictivo.

Estas categorizaciones tienen que ver con la actitud del sujeto sobre el cual se está interviniendo. Se ha de tener en cuenta otros elementos, como el lugar o la hora en que se da la situación, en nuestro caso normalmente sin otras personas o recursos en las cercanías.

Se intentará no elevar la tensión y se tranquilizará de la mejor manera al/los interpelados manteniendo siempre la firmeza. Si se aprecia dificultad para ello o no hay respuesta positiva, el agente actuante se dirigirá al vehículo mientras el otro mantiene la cobertura.

Una vez entrado este también en el vehículo, se tomará una decisión sobre el recurso a las fuerzas de seguridad con sede más próxima a la zona, y al mismo tiempo se decidirá si se mantiene la posición o se hace una retirada parcial en espera del apoyo que se solicite.

Fuente: Instrucción de la Jefatura del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid.

 

 PAUTAS DE ACTUACIÓN EN CONTROL DE CAZADORES

 1º)       Aproximación al lugar de la posible infracción y coMPROBACIÓN de LOS hechos.

Se trata de obtener la mayor cantidad de información posible sin que, a poder ser, el presunto infractor se percate de nuestra presencia.

Mediante la utilización de binoculares y situándose en una zona alejada y discreta intentar:

  1. conocer la posición del presunto infractor
  2. determinar que indumentaria lleva para después identificarlo en caso de que sean varias las personas
  3. conocer las vías de acceso mejores
  4. ser testigos de la infracción:

Por ejemplo, si se ha denunciado caza en zona de seguridad, o se sospecha de la utilización de reclamos o caza de especies protegidas hay que asegurarnos de que realmente se están cometiendo tales infracciones. A veces, no son suficientes los binoculares y se hace necesario un mayor acercamiento (por ejemplo, para oír los reclamos electrónicos). En estos casos resulta importante la actuación en pareja, ya que mientras que uno de nosotros se acerca lo más posible al presunto infractor el otro observa lo que sucede (por ejemplo, dónde oculta un reclamo o una pieza no permitida).

Si se constata una infracción (un disparo ilegal, un reclamo,…) esperar unos minutos antes de dejarnos ver o aproximarnos al infractor (cuando éste aún no se ha percatado de nuestra presencia), de forma que éste tenga la duda de si le hemos observado realizando la infracción o no. Su actitud suele ser muy diferente: si sospecha que hemos presenciado los hechos y es consciente de la infracción puede oponerse a la identificación y causarnos problemas.

 2º)       Contacto con el cazador Y MODO DE ACTUAR

Las normas de seguridad son muy importantes, sobre todo cuando se ha constatado una infracción y se va a proceder a denunciarla.

EN TODOS ESTOS PASOS SIEMPRE ACTUAR SIN PRISAS, CON PACIENCIA

1. Comunicación de posición y actuación a la Emisora Central

Si hay sospechas de que la actuación vaya a ser conflictiva conviene llamar a la Emisora Central para indicar la posición y los hechos. De esta forma están al corriente y en caso de necesidad su actuación será más rápida y eficiente.

Cuando se actúa en solitario puede resultar interesante hablar ostentosamente con la emisora antes de establecer el contacto con el cazador, de forma que quede claro que los hechos los conocen ya terceros.

2. El agente forestal lo saludará y se presentará como tal, aunque el uniforme y el vehículo ya le identifican en un primer momento.

3. Observación del estado anímico del cazador

En estos comentarios iniciales, el agente forestal observará si el cazador está relajado, tranquilo o por el contrario si está nervioso, asustado. Si está nervioso se intentará que se tranquilice con una pequeña conversación distendida (sobre qué tal ha ido la caza, qué frio hace, si es de por aquí, etc...) hasta que a juicio del agente forestal se haya relajado lo suficiente como para pedirle que descargue el arma.

4. Desarme

¿Puede Ud. descargar el arma? Deposite el arma en el suelo. Si el cazador se niega a descargar el arma, desistimos del paso siguiente. Nos retiramos intentando no perder de vista al sujeto y solicitamos ayuda a la Emisora Central.

Si conocemos el vehículo utilizado por el infractor trataremos de bloquearle el paso con el nuestro. No obstante, se debe evitar en todo momento dar pie a reacciones violentas.

5. Identificación del cazador

El agente forestal solicitará al presunto infractor que exhiba el documento acreditativo de su personalidad. Si se niega, el agente forestal deberá:

  1. Identificarse ante el ciudadano mediante exhibición de su acreditación, es decir, carné y placa de identificación.
  2. Requerirá clara y taxativamente al ciudadano por segunda vez la exhibición de su documento nacional de identidad o cualquier otra acreditación análoga con validez para su identificación (pasaporte, carné de conducir, etc.) informándole igualmente de forma clara y expresa de su condición de Agente de la Autoridad. Ambos requerimientos de exhibición de documentación deberán ser igualmente taxativos y directos, de forma que al ciudadano no le quede ninguna duda sobre la obligación insoslayable de exhibir su documentación identificativa. Por esta razón, si la primera petición efectuada al ciudadano, por razones de cortesía, no ha sido plenamente taxativa y explícita, deberá realizarse un tercer requerimiento igual al segundo.
  3. Debe apercibir al ciudadano clara y comprensiblemente de que si no se identifica puede estar cometiendo una falta o un delito de desobediencia a la autoridad. De esta forma y de cara a un posible ulterior procedimiento penal quedan cumplidos los requisitos básicos del delito o falta de desobediencia a la autoridad o sus agentes.
  4. Si persiste en su negativa, delante del ciudadano, se comunicará con la emisora central, solicitando la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, en caso de considerarse necesario, solicitando la presencia de otros Agentes Forestales. Se le denunciará además por desobediencia a la autoridad ante el juzgado competente o dependencias de la Fuerza o Cuerpo de Seguridad que haya intervenido, remitiendo copia a la Jefatura del Cuerpo de Agentes Forestales.

6. Anotación de los datos personales

Una vez tomada nota de los datos o posesión física del documento el agente forestal informará sucintamente de la presunta infracción cometida.

7. Toma de otros datos

Si la situación no es complicada tomar todos los datos posibles (comprobar el seguro y la guía de la escopeta, la numeración,…). O se cumplimenta el impreso de denuncia o se informa al presunto infractor de que va a ser denunciado por los hechos indicados.

8. Forma de actuación

Ser escrupulosamente educados pues estamos representando a la Administración. No discutir nunca y mucho menos entrar en provocaciones. Estar con el denunciado únicamente el tiempo necesario para hacer el trabajo.

9. Fin de la actuación

Si previamente se había contactado con la Emisora Central para informar de la actuación, volver a llamar para indicar el final de ésta.

Lo importante es que yo hay cumplido los objetivos de mi actuación, aunque el cazador tenga la última palabra.

 

 3º) CÓDIGO 10

El Código 10 protocoliza la comunicación con la Emisora Central cuando existe un riesgo potencial de violencia externa. Está pensado para las situaciones en que a juicio del Agente Forestal, pueda darse una situación de riesgo potencial de violencia externa, y a la cual deba hacer frente en el cumplimiento de sus funciones.

Ejemplos:

  • El agente forestal inspecciona una línea de caza una batida y observa a un cazador cometiendo una infracción al disparar a una especie protegida o no cinegética.
  • El Agente Forestal se encuentra con un cazador especialmente conflictivo o que ha hecho alguna maniobra sospechosa.

Ante una situación como las expuestas existe un riesgo para el Agente Forestal vaya solo o en pareja. Para minimizar este riesgo se propone el CODIGO 10 que consiste en lo siguiente:

  1. El agente forestal avisa a la Emisora Central y pide “abrir un Código 10”. A continuación le da su situación lo más exacta posible. La Emisora Central indica esta información al agente forestal que esté en una posición más cercana.
  2. Entonces el agente forestal hace su trabajo de pedir licencias, revisar armas, morral, denuncia, decomiso, etc.
  3. A los 10 minutos de abrirse el Código 10, la Emisora Central tiene la obligación de llamarnos y preguntar: “¿Cuál es la situación del Código 10?”
  4. Entonces la respuesta del agente forestal puede ser “puedes cerrar el Código 10” cuando ya ha pasado la situación “delicada”.
  5. En cambio, si se mantuviera la situación de riesgo diríamos “El Código 10 se mantiene”. Así pues, la Emisora Central tendría que volver a comunicarse con nosotros pasados otros 10 minutos.
  6. Y así consecutivamente, hasta que la situación finalice y nosotros llamemos a la Emisora Central para cerrar el Código 10.

¿Qué pasaría si la Base pierde comunicación con el agente forestal en un Código 10?

  1. Los agentes de la zona mas próxima acudirían al lugar descrito. La Emisora Central lo comunicaría a estos agentes
  2. Pasado un tiempo, por ejemplo, 30 minutos o una hora, la Emisora Central avisaría a la Guardia Civil ó Policia Local.

OBJETIVOS DEL CODIGO 10

  • Que la Emisora Central conozca nuestra situación en actuaciones de riesgo.
  • Que los cazadores perciban que hemos comunicado nuestra situación y que estamos apoyados: disuadir.

OTROS

Según la circunstancia y a criterio del agente forestal, el aviso del Código 10 puede darse:

  • Sin que “el cazador” lo perciba, antes de actuar
  • Cuando estás acercándote a él o junto a él      
  • De manera sobrevenida, es decir, en un principio no intuiste riesgo pero estando con el cazador ves que la situación se torna tensa.

SIMULACRO

Con el fin de familiarizarse con el uso del Código 10 se deben realizar simulacros.

Fuente:

-Medidas propuestas por los Agentes Forestales de la Diputación Foral de Bizkaia.

-Manual para la formulación y tramitación de denuncias por infracciones administrativas realizadas por el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid.

 

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