APAF-Madrid (Asociación Profesional de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid)

Notas de prensa de APAF-Madrid

La Agencia de Seguridad y Emergencias y el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid

La Agencia de Seguridad y Emergencias y el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid¿Qué somos los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid? La Ley del Cuerpo no establece una definición como tal pero a través de las funciones que se enumeran en su artículo cinco cualquiera puede hacerse una idea. Podría acudirse también al artículo seis de la actual Ley de Montes, que define Agente Forestal como: “Funcionario que ostenta la condición de agente de la autoridad perteneciente a las Administraciones Públicas que, de acuerdo con su propia normativa y con independencia de la denominación corporativa específica, tiene encomendadas, entre otras funciones, las de vigilancia, policía y custodia de los bienes jurídicos de naturaleza forestal y la de policía judicial en sentido genérico tal como establece el apartado 6 del artículo 283 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, actuando de forma auxiliar de los jueces, tribunales y del Ministerio Fiscal, y de manera coordinada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con respeto a las facultades de su legislación orgánica reguladora”.

 

La Ley del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid, enumera varias funciones y de ellas se puede constatar que el Agente es:

-    Un policía medioambiental puesto que debe garantizar el cumplimiento de la normativa medioambiental a través de la vigilancia, custodia y la propia policía del medio natural.

-    Un investigador de las causas que producen los incendios forestales, un policía y vigilante en prevención y detección de esos incendios, un policía en la propia escena de la extinción del incendio, por su propia naturaleza inspectora. Además, según marca la mencionada Ley intervendrá en esos trabajos según lo dispuesto en la normativa aplicable en la Comunidad de Madrid (INFOMA) y lo requiera la Agencia de Seguridad y Emergencias (ASEM).

Evidentemente, la legislación o normativa aplicable en incendios forestales no puede otorgar a los Agentes Forestales aptitudes que legalmente no poseen ni puede disponer de ellos para funciones que no se contemplan en su Ley. Estamos ante un juego de competencias en el cual debe existir coherencia en la asignación de tareas, compatibilidad con otros colectivos y organización adecuada para aunar cada una de las funciones que aportan los grupos participantes en un bien general común.

Los protocolos de actuación deben tener como máxima esos mandamientos y no deben proponerse, en ningún caso, a través intereses corporativos ni a través otros intereses espurios.

-    Un auxiliar técnico en apoyo de otros Servicios relacionados con el medio natural en los que estos tengan encomendada la actuación o competencia.

Deben hacerse aquí varias salvedades o deben concretarse claramente estas actuaciones. En primer lugar debe dejarse claro que el auxilio técnico debe prestarse a través de un cauce administrativo adecuado y conforme a la propia legalidad que emana del dictado de la Ley 1/2002 y de la propia lógica funcional.

En segundo lugar debe advertirse que la Ley 1/2002 de creación del Cuerpo de Agentes Forestales establece funciones de policía, custodia y vigilancia en relación directa a la fauna, flora, caza, pesca, espacios naturales, etc., y que del ejercicio de estas funciones derivan también numerosas posibilidades de labor técnica que deben acompañar y completar a la función policial. Así pues, en esta situación, esta labor técnica se establece como un auto-auxilio de la propia función policial diferenciándose del primer caso en el que el agente presta servicio como auxiliar técnico a demanda de otros Servicios de la Comunidad de Madrid. Sería interesante y conveniente que la Jefatura del Cuerpo advirtiera esta situación y entendiera con claridad la posición compartida en algunos casos con determinadas competencias..

De ahí que la necesidad de protocolos de actuación entre las Direcciones Generales que reclaman, unas, y prestan servicios, otras, no sean solo imprescindibles para que el ejercicio final de la competencia sea completo sino también para que se establezcan de inicio las situaciones susceptibles de poder protocolizarse dejando claro cuando se presta auxilio y cuando se ejerce una competencia de forma conjunta. Es este último caso el que aún no ha entendido que puede darse como tal, la Jefatura del Cuerpo.

-    Un informador y orientador del ciudadano en todo lo relacionado con el uso, disfrute y conservación del medio natural. Es esta una función tan importante que establecida como tal desemboca en un sinfín de posibilidades. Es tal el cúmulo de actividades que pueden ejercerse o disfrutarse en el medio natural y es tal su grado de interferencia que en muchos casos se producen incompatibilidades y roces que provocan que el informador y orientador se disponga, también, como mediador.. Es sin duda, esta incompatibilidad del disfrute del medio natural, una situación perfectamente compatible con las potestades jurídicas del Agente Forestal que al desempeñar ese papel necesita el parapeto o resguardo de su condición de agente de la autoridad y policía administrativa especial para ejecutarlo adecuadamente.

-    Un educador ambiental que participa activamente, por ejemplo, en la formación y enseñanza primaria sin que exista, desgraciadamente, una actividad formadora medioambiental establecida legalmente, en la línea de otras actividades como la formación vial llevada a efecto por otras policías.

-    Un miembro del aparato general de la protección civil, establecido así por la propia Ley de Protección Civil estatal, que auxilia en caso de accidente, catástrofe o calamidad pública o en otros supuestos. La introducción de los incendios forestales como materia de protección civil como medida más que lógica ha producido ciertas transgresiones o confusiones que no deberían ocurrir. Lo han hecho por causas ajenas a esta decisión.

Los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid están encuadrados dentro de la Agencia de Seguridad y Emergencias (ASEM) y comparten, dentro de ella, una Dirección General con el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad. Si este Cuerpo ve recogido todo su contenido como tal bajo el paraguas de la propia Protección Civil, el de Agentes Forestales queda totalmente cojo si se entiende como tal. La ASEM, desde su creación, viene desarrollando su actividad básicamente en referencia a las emergencias. Poco ha desarrollado con respecto a la seguridad y menos aún ha generado algo con respecto a la seguridad medioambiental.

La ASEM, a nuestro entender, trabaja por y para el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid y el tiempo que dedica al Cuerpo de Agentes Forestales es, exclusivamente, para favorecer a aquel, para situar a este como su auxiliar.

Se vienen desarrollando situaciones en las que se observa con claridad lo advertido anteriormente.

El Estado de Alarma ha situado a la ASEM en una línea de exposición evidente, tras la primera página desarrollada por los servicios sanitarios con tanta dedicación y falta de medios. La ASEM ha realizado un trabajo más que digno, así hay que decirlo, pero al que deben proponérsele objeciones en su definición. La Comunidad de Madrid, la ASEM, la Dirección General y nuestra Jefatura han admitido como buena la situación de que el Cuerpo de Agentes Forestales es personal de protección civil y a través de este cauce ha desarrollado todo el ejercicio funcional del Cuerpo de Agentes Forestales. De nada han valido las competencias y potestades del propio Cuerpo de Agentes Forestales cuando las funciones básicas que se han desarrollado durante el estado de alarma han sido, en gran medida, las derivadas de esas funciones policiales.. El Cuerpo de Agentes Forestales ha trabajado como servicio esencial, ha realizado las mismas funciones que las FFCCSS, ejercidas eso sí en el medio natural; ha puesto numerosas denuncias publicitadas ampliamente por su Jefatura y por la propia Comunidad, se ha enfrentado a situaciones y casos conflictivos, y todo lo ha hecho con la Ley 1/2002 pegada en el pecho. Funciones todas ellas policiales que sin embargo, y curiosamente, se han vendido y apoyado por Jefatura del Cuerpo como funciones amparadas por la protección civil.

Han cogido una parte y la han agrandado tanto que ya quieren hacerla fundamental. Han cogido una parte de nuestras funciones y ya no la sueltan. Han cogido una parte y se han olvidado de la Ley aunque sigan siendo las demás funciones las que nos dan la posibilidad de ejercer. Es decir las funciones que no desarrolla Jefatura y la ASEM son las que sustentan, en el Cuerpo de Agentes Forestales, a aquella que Jefatura y la ASEM quieren desarrollar.

La presentación a los sindicatos del nuevo INFOMA va por los mismos derroteros. Decimos presentación porque parece que la negociación resulta complicada. Aquí ya estamos bajo una situación propia de Protección Civil pero no se desarrollan en ningún caso los cometidos que bien pudieran hacerse respecto a la seguridad. Si el horizonte del Cuerpo de Bomberos es amplio en cuanto a la emergencia en los incendios forestales y se observa como cada año se desarrolla y completa, no ocurre lo mismo cuando nos fijamos en un horizonte propio para los Agentes Forestales, que bien podría tener base en la seguridad, detección, prevención e investigación. Enorme recorrido. Sin embargo el INFOMA se marca crecer básicamente allá donde el Cuerpo de Bomberos puede hacerlo, en la extinción, y abunda incluso en solicitar la presencia del Cuerpo de Agentes Forestales allí donde no quiere aparecer el de Bomberos. Se ofrecen como extraordinarios logros las migajas que otros no quieren y se proponen con una curiosidad manifiesta que mantiene las prebendas a unos y no genera nada al que le debe sustituir en la ejecución de la función.

Observamos claramente como se está transformando al Cuerpo de Agentes Forestales en auxiliar del Cuerpo de Bomberos. Pudiera ser una situación pensada y dirigida a tal efecto, pudiera ser algo casual debido exclusivamente a la necesidad de unos y a la poca importancia que se da a otros, pero el hecho es evidente.

Se manda Nota Interior donde, aparte del consabido autoelogio, se enumeran los despachos ejecutivos del 112, con nuevas apariciones relacionadas todas ellas con protección civil y funciones propias del Cuerpo de Bomberos y sin que aparezcan como ejecutivas las actividades relacionadas con infracciones o ilícitos medioambientales, funciones propias del Cuerpo de Agentes Forestales.

 

La Jefatura del Cuerpo, ya conformada y con personal suficiente para defender, en primer lugar, la bandera forestal, se ha rendido a la primera y ha escondido esa bandera tras aplausos orquestados que confunden a los no iniciados, que contentan a los interesados en favores y que alejan al resto de agentes del conjunto necesario para crecer y desarrollarse.

La ASEM no ha promovido ni desarrollado nada de lo que se firmó hace ya dos años, prácticamente. La Jefatura no ha cumplido nada de lo que prometió hacer en reunión mantenida por APAF en el otoño pasado. Existen numerosas cuestiones por hacer, existe un camino extenso y propio por desarrollar, extraordinario por cierto. Existe personal, existen medios. Sin embargo se nos está dirigiendo hacia otro camino, en el que el futuro es de otros, en el que las prerrogativas a obtener serán de otros.

 

La Jefatura del Cuerpo de Agentes Forestales debe entender que su responsabilidad es compartida. Debe tomar ejemplo del Cuerpo de Bomberos respecto a esto. Existe responsabilidad administrativa hacia tu Dirección General, hacia la ASEM, hacia la Comunidad de Madrid, hacia sus designios y directrices. Cierto es. Pero también existe responsabilidad corporativa hacia tu propio Cuerpo, hacia la Escala Operativa, hacia los Agentes Forestales, su seguridad, su futuro. La Jefatura del Cuerpo debe exigir, debe tratar de modificar directrices e ideas que tan solo viajan en el camino del desarrollo del Cuerpo de Bomberos y debe defender ante la propia Comunidad los intereses del Cuerpo de Agentes Forestales representados hoy por el Acuerdo firmado hace dos años, con la firma de Jefatura, con la firma de la ASEM, con las propias firmas sindicales que representaban y representan a todos los agentes y que hoy incluso representan cargos de responsabilidad en esa Jefatura.

 

Lean la Ley 1/2002 de creación del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid. Cumplan con lo allí expuesto. Desarrollen el Cuerpo y háganlo a través de sus propios intereses y los de los ciudadanos y medio natural de la Comunidad de Madrid. De nadie más.

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